Luego de haber escuchado mucho sobre los autos híbridos, también nos
habremos preguntado cuáles son las ventajas de este tipo de vehículos,
frente a los autos convencionales que manejamos.
La clave está básicamente en que el motor de combustible que lleva un híbrido es más pequeño que el de otro automóvil, logrando de esta manera que sea más eficiente, ya que se puede conseguir que el motor genere su mayor potencia utilizando piezas más livianas y pequeñas e incluso reduciendo los cilindros.
En los autos comunes los motores son generalmente grandes y pesados, lo que obliga a mayor uso de energía en su desplazamiento, lo que termina restringiendo la potencia del vehículo. Igualmente, si se cuenta con más cilindros, se requerirá mayor combustible para accionarlos y ello deviene también en energía que se desvía.
Respecto a las piezas que conforman el auto convencional, pensemos por ejemplo que cuando tenemos un motor grande, igualmente requeriremos de pistones más pesados, los cuales también requerirán de mayor energía para moverse.
Sepa también que un conductor común y corriente utiliza la máxima potencia de su motor tan sólo la centésima parte del tiempo en que conduce su auto. Sin embargo, los motores a combustible tienen un diseño grande acorde a un requerimiento máximo de toda su potencia, la que generalmente usted nunca usa.
Los motores pequeños de los híbridos tienen este tamaño acorde con el uso promedio de potencia requerida para su uso normal.
Así que ahora, cuando vaya a adquirir un auto, contemple todas estas situaciones para tener la mejor opción en su cochera.
La clave está básicamente en que el motor de combustible que lleva un híbrido es más pequeño que el de otro automóvil, logrando de esta manera que sea más eficiente, ya que se puede conseguir que el motor genere su mayor potencia utilizando piezas más livianas y pequeñas e incluso reduciendo los cilindros.
En los autos comunes los motores son generalmente grandes y pesados, lo que obliga a mayor uso de energía en su desplazamiento, lo que termina restringiendo la potencia del vehículo. Igualmente, si se cuenta con más cilindros, se requerirá mayor combustible para accionarlos y ello deviene también en energía que se desvía.
Respecto a las piezas que conforman el auto convencional, pensemos por ejemplo que cuando tenemos un motor grande, igualmente requeriremos de pistones más pesados, los cuales también requerirán de mayor energía para moverse.
Sepa también que un conductor común y corriente utiliza la máxima potencia de su motor tan sólo la centésima parte del tiempo en que conduce su auto. Sin embargo, los motores a combustible tienen un diseño grande acorde a un requerimiento máximo de toda su potencia, la que generalmente usted nunca usa.
Los motores pequeños de los híbridos tienen este tamaño acorde con el uso promedio de potencia requerida para su uso normal.
Así que ahora, cuando vaya a adquirir un auto, contemple todas estas situaciones para tener la mejor opción en su cochera.
Una de las grandes ventajas de los híbridos es que permiten
aprovechar un 40% de la energía que generan, mientras que un vehículo
convencional de gasolina tan sólo utiliza un 10%. Esta mejora de la
eficiencia se consigue mediante las baterías,
que almacenan energía que en los sistemas convencionales de propulsión
se pierde, como la energía cinética, que se escapa en forma de calor al
frenar. Muchos sistemas híbridos permiten recoger y reutilizar esta
energía convirtiéndola en energía eléctrica gracias a los llamados frenos regenerativos.
El motor híbrido junto con el diésel o gasolina son una importante
opción a tener en cuenta a la hora de comprar un coche. La eficiencia
consiste en que duran más, son más limpios o, al menos, menos sucios.
La combinación de un motor de combustión operando siempre a su máxima
eficiencia, y la recuperación de energía del frenado (útil
especialmente en los tramos cortos), hace que estos vehículos alcancen
un mejor rendimiento que los vehículos convencionales o de determinada
época, especialmente en carreteras muy transitadas, donde se concentra
la mayor parte del tráfico, de forma que se reducen significativamente
tanto el consumo de combustible como las emisiones contaminantes. Todos
los vehículos eléctricos
utilizan baterías cargadas por una fuente externa, lo que les ocasiona
problemas de autonomía de funcionamiento sin recargarlas. Sin embargo,
los vehículos híbridos cargan las baterías con el motor de combustión y
con la recuperación de energía durante el frenado.


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